“Debemos comenzar a vernos desde las competencias y no desde el sexo”: Xiomara Núñez

En el marco de los Encuentros de Cooperativas de las Américas, conversamos con la presidenta del Comité Mundial de Equidad Género, la colombiana María Eugenia Pérez y la presidenta del Comité Regional de Género la dominicana Xiomara Núñez sobre la labor que el cooperativismo viene realizando en torno a la promoción de la equidad de género.

CoCifras Génerosmo conclusiones de la jornada realizada en Colombia  se evidencia una marcada necesidad de educar en temas como la equidad y la prevención y tratamiento de las violencias de género, haciendo énfasis especial en las nuevas generaciones.  Las siguientes cifras de Confecoop así lo comprueban.

En el gráfico, se observa una importante participación de las mujeres como asociadas y empleadas en las cooperativas y una baja participación en los cargos de nivel gerencial.

Educa a un hombre y educarás a una persona, educa a una mujer y educa a toda una familia.

María Eugenia Pérez: Para hablar de género hay que hablar primero de un tema que se llama educación. Si las comunidades de hombres y mujeres no estamos sensibilizados, educados y empoderados de lo que significa hablar de equidad e igualdad de género. (que es hablar de hombres y mujeres) va a ser difícil que nos entendamos y que exista para todos criterios de equidad e igualdad que tanto pretendemos desde los comités que presidimos.

Es fundamental hablar de educación. Encontramos espacios que no entienden que significa el género, por qué hablamos las mujeres de violencia, de empoderamiento, autonomía económica; cuando se educa la población se empodera a cada uno de cuál es su rol y de cómo debe comportarse en el mundo y las cooperativas podemos hacer un gran trabajo con nuestras comunidades. Si las cooperativas no sensibilizamos a nuestros asociados, si no llegamos a las comunidades donde trabajamos con una real práctica de lo que en realidad significa la equidad de género pues será difícil exigir a otros lo que no hacemos.

Xiomara Núñez: Las empresas de economía social están fundamentadas en principios y valores. El cooperativismo no es cualquier cosa, es una doctrina con principios y valores y dentro de ellos está la equidad, la igualdad, la democracia.  Entonces desde el Comité Regional de Género hacemos que sean buenos y válidos esos principios, no estamos enarbolando una bandera por así decirlo, sino que esos valores sean real y efectivos en las cooperativas y en la sociedad en las que hacemos incidencia. Porque quiénes mejores que los cooperativistas que tienen una diferenciación con las demás empresas en cuanto a justicia y balance social para hacer valer.

Cuando hablamos que la mujer tenga un espacio para que se empodere, para que haga incidencia para que llegue a ocupar los cargo donde se toman decisiones, hablamos de que eso es parte de la democracia del movimiento cooperativo y nos encargamos que al interior de cada cooperativa esos valores se hagan reales y efectivos. Que se formen las mujeres que se organicen que puedan ocupar las posiciones en igual condiciones que los hombres.

Lo que las cooperativas deben hacer para garantizar la presencia de las mujeres en los cargos de dirección.

Xiomara Núñez: En primer lugar, la educación es la piedra angular para ocupar los espacios de toma de decisiones y para hacer una apertura para que las mujeres ocupen esos espacios. Luego la educación en finanzas, en manejo de los recursos, el uso adecuado de los créditos, y que existan créditos especializados que vayan en beneficio de la mujer pues tenemos características diferentes y necesidades diferentes y por lo tanto tenemos que acceder al crédito de manera diferente.

María Eugenia Pérez: Otro, es el ejercicio mismo de la democracia. El movimiento cooperativo es una empresa Sui géneris en el tema de cómo se gobierna, porque son sus dueños quienes deciden cómo lo representan en los diferentes comités asesores, deciden cómo va a hacer esa conformación; entonces hay que hacer ese proceso de sensibilización. Es fundamental que se den de alguna manera espacios para formación de las mujeres y de los hombres para que acepten que hay equidad y que cada uno puede presentarse y postularse y tener la iniciativa para ejercer un cargo en una instancia de decisión cooperativo.

Es necesario que las mujeres tengamos una participación efectiva y para tenerla necesitamos formación, cosa que no necesariamente se les exige a los hombres. Tenemos que admitir que vivimos en un ambiente que no es el más fácil para las mujeres ya que a las mujeres se les preguntan muchas cosas que a los hombres no. A ellos no se les pregunta cuántos hijos tienen, cuántas veces van al colegio por las calificaciones, las edades de los niños (…) preguntas que generan segregación o diferenciación y que no se deben hacer.

Hay paradigmas que se deben que ir rompiendo para que haya una verdadera democracia efectiva y participativa en igualdad para hombres y mujeres. Cuando llegamos a las más altas instancias tenemos una visión igual a la del hombre, con algo adicional, y es que nosotras tenemos sentido común (intuición) lo que nos permite saber cuál es el sentir de los asociados, la necesidad de las organizaciones.

Cuando una mujer se postula a un cargo de elección tiene que romper muchas más barreras que las que tiene que enfrentar un hombre bajo condiciones comunes de las organizaciones y la Alianza Cooperativa Internacional tiene en sus propósitos fortalecer la membresía, el ejercicio democrático, y fortalecer las mujeres en cargos que tengan realmente incidencia en sus organizaciones.

Es necesario que nosotros nos hagamos más visibles, somos más de la mitad de la membresía en casi todas las organizaciones cooperativas de primer nivel y de segundo, dependiendo de la naturaleza, pero también somos un porcentaje muy pequeño (18 al 25% en promedio) para ser representantes en los Consejos de Administración o en las Asambleas Generales y hay que hacer un trabajo grande y es una de las banderas de trabajo de la Alianza.

Muchas veces la participación de la mujer se suscribe a los comités como el de educación y muy poco en aquellos donde se da la toma de decisiones.

María Eugenia Pérez. Hay un postulado que se está implementando de manera fuerte y es que mujeres y hombres lleguen al Consejo de Administración en igualdad de condiciones.  Por ejemplo, en el año 2011 fue nombrada Pauline Green como presidenta de la Alianza Cooperativa Internacional y solo estaba acompañada por 4 mujeres más. Hoy en el 2017 tenemos 6 mujeres entre 21, aún falta mucho en criterios numéricos.

Xiomara Núñez: Las empresas somos un reflejo de la sociedad y eso pasa en las cooperativas. Si por ejemplo van a enviar a un delegado siempre delegan a un varón; llevamos al interior de las cooperativas la necesidad de enviar personas por su capacidad y no por su disponibilidad.

Los datos que da la ONU es que una mujer gana un 19% menos de lo que gana un hombre. Se está tratando de llevar al interior de las cooperativas que los salarios sean por competencia y no que sean diferenciales entre un hombre y una mujer.

María Eugenia Pérez: Parte de lo que han propugnado el Comité Mundial y los regionales de la Alianza es primero por buscar políticas que implementen realmente lo que es la equidad e igualdad de género al interior de las organizaciones cooperativas, tanto en el tema del tratamiento selección y remuneración del personal que trabaja en las cooperativas, como de los productos y servicios a los asociados. Pero es una realidad que cuando se vinculan mujeres hasta cambian de nombre el cargo para cambiar la remuneración y las prestaciones y ventajas.

Mujeres y Jóvenes, población clave para las cooperativas.

María Eugenia Pérez: Hay que hacer una tarea con los jóvenes, porque lo que nos muestran las estadísticas es que hoy existe mucha discriminación y que hay modelos patriarcales que se está empoderando de las nuevas generaciones y que están causando daño. Antes el tema era más sutil, hoy se evidencia en las canciones, en el trato, las imágenes, en la violencia de género que se representa, hay una tarea muy importante para hacer.

A los cooperativistas se les olvida que la sostenibilidad de las empresas cooperativas está en los jóvenes y las mujeres, porque a los hombres ya los tienen garantizados, pero los jóvenes que no creen mucho en el modelo porque no lo entienden además necesitan sentirse incluidos en el movimiento y se han olvidado de las mujeres, quienes somos las que hemos trabajado en fortalecer las organizaciones cooperativas.

Si el Movimiento Cooperativo no empodera a los jóvenes y mujeres para que participen en las organizaciones cooperativas, éstas se vuelven unas gerontocracias, un gobierno de hombres mayores que se van a descontextualizar.

Nuestro propósito es trabajar por la equidad de género, por la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres para una sociedad más justa, más inclusiva y unas cooperativas que progresen y perduren en el tiempo.

Nosotros

Confecoop es el máximo organismo de integración cooperativa, que unifica la representación del sector cooperativo colombiano en el ámbito nacional e internacional, ejerce la defensa del mismo a nivel nacional y promociona la integración entre las cooperativas y su sostenibilidad.

Posts Recientes

Síguenos

Canal de Youtube