Generar trabajo decente, reducir la informalidad, elevar la productividad y cerrar las brechas territoriales que separan al país son, hoy, algunos de los retos más urgentes para la economía y el mercado laboral. Fue, precisamente, en ese contexto que se dio inicio al 25° Congreso Nacional Cooperativo, organizado por Confecoop bajo el lema ‘El poder de las cooperativas en el desarrollo nacional’, dentro del cual se presentó al cooperativismo como una pieza capaz de organizar lo que otros modelos empresariales no logran articular.

El acto de apertura estuvo a cargo del presidente del gremio, Carlos Ernesto Acero, quien aseguró que la fortaleza del sector está en su capacidad de organizar personas y comunidades, la cual adquiere todavía más relevancia en un momento en que el país, el empresariado, los trabajadores y toda la ciudadanía atraviesan una emergencia generada por el terremoto.
“Nuestra fortaleza también está en nuestro conocimiento de los territorios porque, si hay organizaciones arraigadas en el territorio, somos nosotros, las cooperativas; y en nuestra capacidad empresarial, porque nos juntamos para construir el desarrollo, no para esperarlo”, dijo Acero.
En línea con ese punto, detalló que el trabajo que vienen adelantando las cooperativas en materia de recuperación social y económica se concentra en cuatro ejes: por un lado, la capacidad de entender que las personas que pierden su sustento necesitan algo más que recursos inmediatos. “Una persona que perdió su negocio necesitaba recursos para superar la emergencia, pero también necesitaba volver a trabajar y recuperar su competitividad. Ahí aparece una tarea profundamente cooperativa: ayudar a construir entre nosotros al vendedor, al comerciante, a los empresarios, a la comunidad”, explicó.
La segunda apunta a una noción más amplia de reconstrucción, debido a que no se trata solamente de levantar infraestructura, sino también de recuperar empleos, empresas, mercados y proyectos de vida. Por su parte, el tercer frente, a juicio de Acero, se relaciona con la posibilidad de poner las capacidades empresariales de las cooperativas al servicio de la cooperación entre ellas mismas porque “una cooperativa puede aportar crédito, otra puede aportar capacidades instaladas, otra puede aportar sus instalaciones, otra sus equipos de formación y educación; y, solo haciéndolo juntas, eso va a tener un impacto mayor”.
Finalmente, el presidente ejecutivo de Confecoop definió que la cuarta idea tiene que ver con una manera distinta de entender y hacer empresa, dentro de la cual se establece que una compañía no “solamente produce bienes y servicios, sino que también organiza. La clave es organizar a las personas alrededor de un propósito común”.
En la inauguración también participó Ricardo Álvarez, presidente de la Junta Directiva del gremio, quien afirmó que “Colombia necesita más cooperativismo”, debido a que el país atraviesa una serie de desafíos en la generación de trabajo formal, la reducción de la informalidad y el impulso de la productividad, dentro de las cuales las cooperativas tienen un papel fundamental y son parte de la solución.
Cortesía LA REPÚBLICA.CO